Con los años, el arco de la mandíbula se va desdibujando. Hay dos razones por la que esto ocurre, una es que los tejidos que forman parte de la mejilla, tanto el músculo, como la dermis, como la epidermis, se va aflojando, va perdiendo tensión y cuando ya es el conjunto de los tres el que lo hace, parece que todo el tejido cae y aparece esa sensación de flacidez. Por otra parte, la otra razón importante es la reabsorción ósea, a partir de los 40 años empieza una
ligera reabsorción ósea que hace que ese hueso que es tan potente y que está en la mandíbula, pierda un poco de densidad, por lo que se hace más pequeño y hay menos dónde apoyarse.

Nosotros podemos tratar esto, haciendo unos puntos de sujeción con ácido hialurónico inyectado a nivel óseo en la mandíbula superior, tratando de marcar el arco de la mandíbula también a nivel periostio para que de sostén, pero no se note que has hecho nada y reforzándolo, con algo que queda muy bonito, que es con una pequeña dosis en el mentón, consiguiendo recuperar ese ángulo y marcar la facciones para conseguir la armonía deseada.

Para luchar con la flacidez necesitamos ir creando tejidos y de esta manera vamos colocando ladrillos en la dirección en la que se  lucha contra el envejecimiento, es un resultado prácticamente inmediato, con una ligera sensación de pesadez en la zona y a las dos semanas se verá el resultado definitivo, ya que será cuando esté totalmente integrado el ácido hialurónico.

Resultado: Inmediato.

Duración del tratamiento: De 12 a 18 meses.

Anestesia: No es necesaria.

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